Luego se dirigió a la gente y dijo: "Habéis salido a prenderme con espadas y palos como si fuera un bandido. A diario he estado enseñando en el templo, y no me apresasteis. Pero todo esto ha ocurrido para que se cumpla lo que escribieron los profetas". Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. (Mt 26, 55-56)

miércoles, 31 de agosto de 2011

Juventud genoveva: Esperanza de nuestra Hermandad

Los verdaderos protagonistas de estas jornadas mundiales celebradas en Madrid han sido, sin duda alguna, los jóvenes. Son ellos los que han demostrado ser la esperanza de la Iglesia. Con su alegría y espontaneidad,  libertad y responsabilidad, voluntariedad y esfuerzo, han demostrado que hay otra forma de ser joven frente al relativismo de la sociedad actual.
Mientras se mantienen frescas las imágenes de jóvenes británicos "indignados" asaltando, robando, y ejerciendo la ley del más fuerte, aprovechando la coyuntura de crisis mundial en la que nos movemos, para reivindicar no se sabe qué, alrededor de dos millones de jóvenes procedentes de todo el planeta inundaron una ciudad, más cosmopolita que nunca, para mostrar, desde la fe y la caridad, que son la esperanza de este mundo.


Frente a las provocaciones, la intolerancia y el anticlericalismo, se impuso la alegría, la espontaneidad y la certeza de estar viviendo una experiencia relevante. Los jóvenes han dado una respuesta al mundo entero de tolerancia,  multiculturalidad,  comunión universal,  diversión desde la responsabilidad y, sobre todo, de esperanza en las nuevas generaciones.

Pero la respuesta dada a la Iglesia por nuestros jóvenes ha sido reveladora. Independientemente del compartir las orientaciones del Magisterio y/o la Jerarquía eclesiales, de la demagógica polémica por el excesivo gasto y boato del acontecimiento y del cuestionado carisma de la figura del Papa Ratzinger, los jóvenes han dado un ejemplo a la Iglesia universal evidenciando que el mensaje de Jesús está vivo.

Enhorabuena a todos ellos, y mis felicitaciones a nuestra delegación genoveva. Querida Juventud genoveva, vosotros sois la Esperanza de nuestra Hermandad. Que Ntro. Padre Jesús Cautivo os muestre el Camino, la Verdad y la Vida.

domingo, 21 de agosto de 2011

El porqué de la acción social con nuestros niños bielorrusos

El 26 de abril de 1986 se produce el desastre nuclear de ChernóbilInmediatamente después del accidente, la mayor preocupación de las autoridades se centró en el yodo radiactivo, con un período de semidesintegración de ocho días. Hoy en día (2011) las preocupaciones se centran en la contaminación del suelo con estroncio-90 cesio-137, con periodos de semidesintegración de unos 30 años. Los niveles más altos de cesio-137 se encuentran en las capas superficiales del suelo, donde son absorbidos por plantas, insectos y hongos, entrando en la cadena alimenticia.

Algunas personas en las áreas contaminadas fueron expuestas a grandes dosis de radiación (de hasta 50 Gy) en la glándula tiroides, debido a la absorción de yodo-131, que se concentra en ésta. El yodo radiactivo procedería de leche contaminada producida localmente, y se habría dado particularmente en niños. Varios estudios demuestran que la incidencia de cáncer de tiroides en Bielorrusia, Ucrania y Rusia se ha elevado enormemente. Sin embargo, algunos científicos piensan que la mayor parte del aumento detectado se debe al aumento de controles. Hasta el presente no se ha detectado un aumento significativo de leucemia en la población en general. Algunos científicos temen que la radiactividad afectará a las poblaciones locales durante varias generaciones, la cual se cree que no se extinguirá hasta pasados 300.000 años.
 
Despedida del Hospital San Agustín tras la realización
de los últimos reconocimientos médicos
El objetivo principal de la acogida a nuestros niños bielorrusos no es otro que el de su recuperación física y sanitaria. Por ello se les realiza reconocimientos médicos y se les instaura tratamiento especializado en caso necesario, además de alejarlos del ambiente contaminado en el que habitualmente viven durante un buen período de tiempo (las zonas de donde vienen los menores soportan una contaminación radiactiva de una densidad superior a 15 curies por km2., con la ingesta de alimentos básicos contaminados, fruto de la radiactividad sistemática).

Sin embargo, no cabe la menor duda que gracias a esta campaña se ha conseguido el establecimiento de vínculos afectivos, familiares y culturales con las familias de acogida que han superado sobremanera al objetivo sanitario.

Desde la Hermandad de Santa Genoveva enviamos
muchos besos para todos ellos  y para sus familias de acogida.
Que nuestra Madre protectora los acoja bajo su Manto
 y les colme de Mercedes durante toda su vida.